El procedimiento requiere extraer una porción de ovario, congelarla y trasplantarla años después.
Viernes 6 de Julio de 2012
La técnica, llamada criopreservación, consiste en extraer a una mujer una porción de su tejido ovárico, congelarla a muy bajas temperaturas y años más tarde implantarle ese tejido. Este tratamiento comenzó a usarse ocho años atrás para conservar la fertilidad de mujeres jóvenes que iban a ser sometidas a tratamientos de cáncer, como la quimioterapia o radioterapia, que destruyen el tejido sano de la mujer y sus posibilidades de concebir.
Desde entonces la técnica, que sólo se practica en algunos centros especializados, ha resultado en el nacimiento de varios bebés sanos en el mundo.
Ahora los expertos se plantean que quizás sea el momento de que la congelación ovárica sea un procedimiento más ampliamente utilizado para beneficiar a las mujeres en todo el mundo que, por algún motivo, desean conservar su fertilidad y postergar la menopausia.
La técnica de congelación ha demostrado que puede extenderse durante un número ilimitado de años. El médico de la Clínico Universitaria Sant'Anna en Turín, Italia, presentó los detalles del caso de una joven que logró un embarazo y nacimiento exitosos después de una congelación ovárica de siete años.
Según el científico "esta brecha de siete años representa uno de los intervalos más largos de tiempo entre la fecha en que se congeló el tejido y la fecha de un trasplante exitoso".
Originalmente, cuando el procedimiento comenzó a utilizarse, los científicos pensaron que el tejido sólo podría preservarse durante algunos meses o uno o dos años, lo cual daría a las pacientes de cáncer tiempo para recuperarse y concebir.
Pero los resultados de las nuevas investigaciones, tal como expresó el doctor Gennarelli, han "superado todas las expectativas".